Mientras escribía en mi diario, un ruido comenzó a escucharse en mi ventana. Me acerqué sigilosamente hacia ella. Al abrirla pude ver que ahí estaba él. Con una chaqueta de cuero y su cabello hecho cresta. Abrí la ventana y lo ayudé a entrar rápidamente.
-¿Qué haces aquí Frank?- mencioné emocionada. Creí que jamás volvería a buscarme.
-Ven conmigo.- Respondió al mismo tiempo que me besaba.- Déjame robarte ésta noche.
Asentí rápidamente, tomé mi chaqueta y salimos por la ventana sin antes cerciorarme que la puerta tuviese seguro. Al estar ya abajo él me besó por última vez y después nos subimos a su moto. Miré hacia la casa de enfrente y Bill observaba desde la puerta de su casa. Él me miro y después negó con la cabeza al mismo tiempo en que terminaba su cigarrillo y lo aplastaba contra el suelo. Me sentí entonces rara. Sentía que algo estaba mal, si irme con Frank o el que Bill vigilara cualquier movimiento que yo hiciera. Pero en fin, no podía arrepentirme puesto que en realidad quería irme con Frank, aunque por dentro deseaba estar con Bill y poder aclarar las cosas.
Mientras Frank conducía algo en mi pecho me dolía. “¿Y si mi mamá ya se dio cuenta de que no estoy?” pensaba en mis adentros tratando de respirar hondo y calmar el dolor. Mis manos estaban sujetas en el abdomen de Frank, recargue mi cabeza en su espalda. Era tan cálida que me gustaba.
Manejaba por algún rumbo que desconocía, era una nueva a ventura.
… … … … … …
-¿Pero qué es lo que pasa aquí?- gritaba mi padre mientras entraba al ministerio.- ¿Ahora qué hiciste July?
-Su hija se encontraba en estado de ebriedad en las calles.- mencionó un policía que se encontraba ahí. Me dio vergüenza completamente.- Obviamente eso es algo ilegal.
Mi padre negaba con la cabeza mientras me miraba con esos ojos tan asesinos. Pagó mi multa y después nos salimos de ahí. Todo el tiempo me preguntaba sobre Frank… ¿Dónde estaría? Al salir mi padre no me hablaba, estaba tan serio que me incomodaba. Decidí no subir a su auto e irme caminando. No quería pelear con él. Comencé a correr muy rápido pero él me alcanzó. Se bajó del auto y me abrazó. Comencé a llorar.
-¿Porqué lo hiciste hija?- preguntó mi padre mientras besaba mi frente.- Nunca creí que cayeras tan bajo.
-Es que… si tan solo supieras todo lo que he vivido.- respondí entre sozollos.- Me haces mucha falta papá.
-Pero tu madre ha cuidado muy bien de ti.
-No lo suficiente. Toma decisiones por mí. No lo soporto.
Mi padre me abrazó más fuerte. Sentía la necesidad de no soltarlo jamás. Deseaba tenerlo por siempre conmigo. Quedarme con él el resto de mi vida, porque él es la persona que me sabe comprender, que me felicita cuando hago algo bien y lo mejor, siempre me ha dicho que está orgulloso de mí. Algo que mi madre nunca me ha dicho.
-Ven.- mencionó después de un largo rato en que estábamos abrazados.- te llevaré a casa. Ya es la una de la tarde y tu madre ha de estar preocupada.
Nos subimos al auto y se puso en marcha hacia mi casa. Comenzaba a dolerme la cabeza horrible. Mis ojos estaban muy hinchados.
-Si pregunta tu madre... le dices que te llamé para llevarte a una fiesta.
Sonreí mientras asentía lentamente con la cabeza. Adoraba que mi padre me salvara en éstos casos, aunque el que tendría problemas con mi madre sería él. Al llegar había policías en el patio de mi casa, mi madre estaba llorando mientras Bill la consolaba. La señora Simone estaba con mis hermanas con algunos policías. Todas las miradas de repente se posaron en el auto en el que iba llegando. Mi padre se bajó primero y después yo. Mi madre corrió hacia mí abrazándome y llorando.
-Gracias a Dios que estás bien- mencionaba mientras me abrazaba más fuerte.- Creímos que te habíamos perdido.
Me separé de ella rápidamente mirándola confundida. Ella tapó su boca con sus manos y comenzó a llorar de nuevo, pero ahora más fuerte. Bill se acercó tocando la espalda de mi madre, le sonrió tristemente y después ella se alejó con mi padre quedándome solamente con Bill. Él tomó mi mano y nos fuimos a sentar a la sombra del árbol de mi casa. Respiró hondo y después de su chaqueta sacó una cartera. La abrió y después me la dio. Confundida la tomé y noté que era de Frank, había una foto de él.
-Te juro que no encuentro las palabras indicadas para decírtelo completamente.- mencionó Bill con la mirada baja. Mi corazón se aceleró y mi pecho comenzaba a dolerme más que anoche.
-Sólo dilo y ya.- respondí sin quitar la mirada de aquella foto.
-Yo… lamento que… tu novio haya muerto…
¿Muerto? Aquella palabra me revolcó el estómago. No podía creerlo. Anoche yo estaba con él. De no ser que todo haya pasado cuando nos peleamos y me bajé de la moto quedándome dormida en alguna calle. Sentía muchas ganas de llorar pero las lágrimas no salían. Solo me sentía extraña.
-No era mi novio.- mencioné con la mirada perdida hacia algún lugar. No pude más y lo único que hice fue abrazarlo. Sus brazos calentaban mi espalda mientras que sus manos masajeaban mi cabeza. Sus piré y fue entonces que sólo una lágrima brotó y cayó por mi mejilla perdiéndose en la ropa de Bill. Los policías comenzaban a irse y mi madre estaba más tranquila con mi padre.
-Aunque no lo creas. Mencionó Bill aún sin soltarme.- Yo también me preocupé.
-Gracias.- respondí mientras lo abrazaba más fuerte. Me alejé un poco de él para después recargar mi espalda en su pecho. Sus brazos atravesaron mi cuello y fue entonces que el sueño me venció. Claramente podía sentir su respiración en mi cabello y escucharlo tararear una canción con mucha dulzura. Después, ya no supe más…
… … … … … …
“Querido diario, no sé que sea lo que me pasa. Últimamente no me he sentido muy bien. La muerte de Frank no me afectó ni en lo más mínimo. ¿Por qué? Cuando llegue con mi padre a la casa y ver a todos esos policías ahí fue entonces que comprendí que las cosas estaban mal. Creí que mi madre llegaría con mi padre y lo golpeara histéricamente. Aunque también supuse que Bill le haya comentado que anoche me escapé con Frank. Esperaba que en toda la tarde mi madre me comentara algo al respecto, pero cuando me veía parecía dolerle y no decía nada. Por otro lado, Bill cada vez me impresionaba más. Me agrada su lado dulce y comprensivo. Con él siento la necesidad de achicar mi dolor y sonreír. Aunque me haga la dura frente a él sé perfectamente que él se da cuenta de que en algunos momentos estoy triste. Y no dice nada. Ahora que miro por la ventana lo único que busco es a él. Ahora tomé yo el papel de acosadora. Cada que lo veía me sonreía. Eso me hacía sonrojar y potaba por tirarme a la cama. Pero después volvía a asomarme para mirarlo. Es extraño, debo admitirlo. Pero él ha comenzado a despertar en mí sensaciones que no puedo explicar. Cómo por ejemplo, cuando me quedé dormida en él debajo del árbol. Cada que respira él en mi cabellera o cuando escuchaba su voz al tararear alguna canción mi corazón parecía dejar de latir. Sentía emoción de algo. Cómo si me hicieran cosquillas. Pero en fin. No es bueno ilusionarse antes de. Aunque quedaba algo inconcluso… ¿Qué pasará con mis padres?”
CHICAS LO SIENTO POR LA TARDANZA, PERO ES QUE ESTUVE CASTIGADA POR ROMPER EL VIDRIO DE ORIENTACIÓN DE MI ESCUELA xD. PERO AQUÍ ESTÁ EL CAPI. SÉ QUE ESTÁ CORTITO PERO FUE LO QUE PUDE ESCRIBIR RÁPIDAMENTE. PERO NO SE PREOCUPEN. LES CUMPLIRÉ LO QUE LES HABÍA MENCIONADO AL PRINCIPIO. PUBLICARÉ DIARIO O SI NO PUEDO CADA DOS DÍAS. ¿LES PARECE? Y ES QUE UNA GRAN AMIGA ME LLEGA A DAR IDEAS PARA CADA CAPÍTULO. ALGUNAS CHICAS DE USTEDES LA HAN DE CONOCER. SE LLAMA ZIPAKTLI. ES MUY BUENA EN ESTO. LA AMO… BUENO YA. COMENTEN CHICAS PLISS. CUIDENSE MUCHOTE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario